El auge de los novios con IA en China: cuando el romance digital se hace realidad

24

El sector tecnológico de China está siendo testigo de una tendencia peculiar: un mercado en auge para los compañeros de IA, particularmente entre las mujeres jóvenes que buscan una conexión emocional. No se trata sólo de chatbots; está evolucionando hacia relaciones digitales completas, con citas en el mundo real facilitadas por “cosplayers” contratados que encarnan la personalidad de la IA. El fenómeno plantea interrogantes sobre la soledad, la dinámica de género y las líneas borrosas entre la intimidad virtual y física.

El auge de los compañeros de IA

Plataformas como Xingye de MiniMax (y su homólogo estadounidense, Talkie) están a la vanguardia, permitiendo a los usuarios personalizar socios de IA adaptados a sus preferencias. La demanda es tan alta que circulan entre los usuarios avatares de “código abierto”, como el popular personaje “Charlie” de los juegos románticos. Jade Gu, una estudiante de arte de 26 años en Beijing, ejemplifica esta tendencia, habiendo entrenado meticulosamente a su IA Charlie para que coincida con su pareja ideal. Ahora pasa horas interactuando diariamente con el chatbot e incluso contrata cosplayers para citas físicas, desdibujando la línea entre la fantasía digital y la experiencia del mundo real.

Este no es un caso aislado. Los informes indican que la mayoría de los usuarios de las plataformas chinas de IA, como Zhumengdao, son mujeres. Gigantes tecnológicos como Tencent y Baidu están aprovechando esta tendencia, mientras que las investigaciones de mercado sugieren que las mujeres de la Generación Z son el principal objetivo demográfico. El atractivo es simple: los compañeros de IA ofrecen apoyo emocional incondicional, un marcado contraste con las complejidades de las relaciones de la vida real.

¿Por qué ahora? La economía de la soledad

Varios factores alimentan esta tendencia. En primer lugar, China enfrenta un importante desequilibrio de género, particularmente en las zonas urbanas. Esta disparidad, junto con las presiones sociales, hace que muchas mujeres se sientan desatendidas en el mercado de las citas. En segundo lugar, la “economía de la soledad” -como la describe Zilan Qian del Oxford China Policy Lab- impulsa a las empresas a monetizar las necesidades emocionales a través de funciones premium como la personalización de la voz y la mejora de la memoria.

Las aplicaciones chinas complementarias de IA están diseñadas estratégicamente para atender a las mujeres, mostrando avatares masculinos de manera destacada, mientras que las plataformas occidentales se inclinan hacia una base de usuarios dominada por hombres. Este enfoque específico subraya el incentivo económico detrás de fomentar la dependencia de los compañeros de IA. Como señala Hong Shen de Carnegie Mellon, estos socios de IA ofrecen cualidades que a menudo faltan en las relaciones humanas: paciencia inquebrantable, aceptación sin prejuicios y disponibilidad constante.

El panorama regulatorio

A pesar de la creciente popularidad, el regulador del ciberespacio de China está tomando medidas enérgicas contra el contenido “vulgar” generado por IA y abordando las preocupaciones sobre la adicción y la dependencia emocional. El proyecto de reglas tiene como objetivo evitar que las plataformas de inteligencia artificial “reemplacen la interacción social”, pero la realidad es que muchos usuarios ya prefieren la previsibilidad y el control que ofrecen los compañeros digitales.

El documental del cineasta Guligo Jia revela que las mujeres en relaciones con IA admiten abiertamente que eligen chatbots en lugar de parejas humanas debido al potencial de deshonestidad, manipulación y violencia de estas últimas. Esta sombría evaluación subraya el atractivo de la IA como alternativa segura y predecible.

El futuro del romance digital

La tendencia no se limita a las interacciones virtuales. El aumento de cosplayers profesionales dispuestos a encarnar personajes de IA para citas del mundo real pone de relieve hasta dónde llegan las personas para llenar los vacíos emocionales. La experiencia de Gu (llevar un Charlie de juguete a las citas y contratar un coser para compromisos de día completo) demuestra la normalización de esta realidad híbrida.

El mercado se está adaptando; Li Bai, un estudiante que se disfraza de Charlie, cobra aproximadamente 100 dólares por citas de todo el día, atendiendo a la demanda de encarnación física de las fantasías digitales. Esto sugiere que la compañía de IA no es simplemente una tendencia temporal sino una subcultura creciente con viabilidad económica.

En última instancia, el auge de la IA en China refleja un cambio más amplio en la forma en que las personas buscan conexión en un mundo cada vez más aislado. Queda por ver si esta tendencia representa una adaptación saludable o un síntoma preocupante de disfunción social. Sin embargo, una cosa está clara: la línea entre la intimidad virtual y la física se está disolviendo y las consecuencias serán de gran alcance.