TikTok, conocido por sus bailes virales y entretenimiento breve, se ha convertido en un mercado inesperado para armas antidrones vendidas directamente por fabricantes chinos. Los vídeos muestran dispositivos como “pistolas de interferencia” y sistemas portátiles de desactivación de drones, comercializados con el mismo tono informal que cualquier otro producto de consumo. Esta tendencia destaca la facilidad con la que ahora están disponibles las herramientas de guerra modernas a través de los canales de comercio electrónico cotidianos.
El auge de la economía de los drones
El conflicto en Ucrania ha acelerado la demanda tanto de drones como de contramedidas. Tanto Rusia como Ucrania dependen en gran medida de componentes fabricados en China para sus programas de drones, incluidos procesadores, sensores y cámaras. A pesar de las restricciones de Beijing a la exportación de tecnologías con aplicaciones militares, los drones y piezas chinos continúan fluyendo hacia ambas partes, a menudo a través de terceros vendedores. Los datos comerciales oficiales muestran solo 200.000 dólares en ventas de drones a Ucrania en el primer semestre de 2024, mientras que las estimaciones ucranianas sitúan la cifra real más cerca de 1.100 millones de dólares. Esta discrepancia sugiere que volúmenes importantes están eludiendo los canales oficiales.
Cómo funciona la tecnología anti-drones
Los videos de TikTok presentan una variedad de equipos, incluidas “pistolas de interferencia” y dispositivos en forma de cúpula. Estas herramientas interrumpen las señales de los drones, provocando que pierdan contacto con los operadores o interfiriendo con la navegación GPS. Algunos sistemas avanzados pueden incluso “falsificar” las señales de GPS, engañando a los drones para que vuelen a ubicaciones incorrectas. Un fabricante afirma que sus productos pueden bloquear señales de los sistemas GPS estadounidense, BeiDou de China, GLONASS de Rusia y Galileo de la UE.
Líneas borrosas entre el uso civil y militar
Muchos de los productos se anuncian para aplicaciones civiles como la protección de sitios mineros o depósitos de petróleo. Sin embargo, los expertos señalan que la tecnología anti-drones rara vez se describe en términos tan específicos. La eficacia de estos dispositivos varía y la mayoría no puede contrarrestar grandes enjambres de drones. Un vídeo muestra a una mujer que afirma representar una fábrica china que produce equipos anti-UAV 24 horas al día, 7 días a la semana para uso en interiores, exteriores y montados en vehículos.
La disponibilidad abierta de estas herramientas en TikTok demuestra una tendencia preocupante: la tecnología de guerra moderna es cada vez más accesible a través de los canales de consumo. Esto plantea dudas sobre cómo los gobiernos y las plataformas regularán la venta de equipos tan sensibles.
La facilidad con la que se comercializan estas armas pone de relieve la compleja realidad del comercio mundial de armas en la era digital.






















