La premisa del programa Pluribus (una mente colmena que se propaga rápidamente y que infecta a la humanidad a través de ARN extraterrestre) plantea una pregunta intrigante: ¿qué tan plausible es tal fenómeno desde un punto de vista científico? El espectáculo gira en torno a una conciencia colectiva transmitida a través de ondas de radio, convirtiendo a los infectados en una entidad unificada. Si bien es ficticio, el concepto central invita a analizar cómo podría funcionar teóricamente un sistema de este tipo y qué limitaciones enfrentaría.
La base biológica de la transmisión colectiva
La idea central del programa es que los individuos infectados (“plurbs”) se comunican mediante emisiones inconscientes de ondas de radio. Esto se basa en la suposición de que los cuerpos humanos pueden actuar como transmisores y receptores, aprovechando la actividad eléctrica inherente del sistema nervioso. La premisa del programa sugiere una civilización capaz de manipular esta función biológica para crear una mente colmena.
El sistema nervioso humano funciona con señales eléctricas, utilizando iones cargados en lugar de electrones. Si una entidad extraterrestre pudiera aprovechar esto, convirtiendo efectivamente a cada individuo en un transmisor de radio de baja potencia, las implicaciones son profundas. La capacidad de superar las barreras de comunicación tradicionales y lograr una transferencia fluida de información redefiniría la conciencia misma.
La física del alcance colectivo
Si los plurbs funcionan como transmisores de radio, su alcance efectivo está limitado por la potencia de salida y la degradación de la señal. El programa estima una producción de potencia metabólica de 80 vatios por persona, con un 10% dedicado a la transmisión (8 vatios). Suponiendo una emisión isotrópica, la señal se debilita con la distancia. Utilizando un umbral de detección de 1 microvatio por metro cuadrado, el alcance máximo de comunicación estimado es de aproximadamente 798 metros (media milla).
Este rango resalta una vulnerabilidad clave: la efectividad de la mente colmena disminuye rápidamente con la distancia. La comunicación extendida requeriría sistemas de amplificación o retransmisión, lo que podría introducir firmas detectables. El programa resta importancia a estas limitaciones logísticas, sugiriendo una red global más fluida de lo que permitiría la física.
La mecánica de transmisión de señales: AM y FM
El programa aborda cómo los plurbs podrían codificar información mediante modulación de radio. La modulación de amplitud (AM) implica variar la intensidad de la onda portadora, mientras que la modulación de frecuencia (FM) altera la frecuencia. Ambos métodos permiten la codificación digital, traduciendo pensamientos y sentimientos en datos binarios.
Sin embargo, la percepción auditiva humana limita el ancho de banda. Las señales por debajo de 20 Hz o por encima de 20 kHz son indetectables sin conversión. Esto sugiere que los plurbs operan fuera del alcance del oído humano o emplean un método de transmisión más sofisticado (y no detectado). La mención que hace el programa de una frecuencia específica (8.613 kHz) insinúa un posible canal de comunicación, aunque las limitaciones de la detección humana siguen siendo significativas.
Blindaje contra lo colectivo: jaulas de Faraday
El programa propone jaulas de Faraday como un medio para alterar la mente colmena. Estos recintos metálicos no bloquean las ondas electromagnéticas, sino que inducen ondas opuestas que cancelan la señal entrante. La eficacia se basa en un blindaje completo, evitando cualquier fuga.
Este concepto resalta una debilidad potencial en el método de transmisión de la mente colmena. Interrumpir el campo electromagnético que rodea a un individuo podría cortar su conexión con el colectivo, restaurando en teoría la autonomía. Sin embargo, es difícil lograr un blindaje completo y la mente colmena podría adaptarse utilizando diferentes frecuencias o métodos de transmisión.
Implicaciones y conclusión
La ciencia detrás de Pluribus es un experimento mental que traspasa los límites de la plausibilidad biológica y física. Si bien una mente colmena completamente funcional transmitida a través de ondas de radio enfrenta importantes obstáculos logísticos, el concepto central plantea preguntas sobre la naturaleza de la conciencia, la comunicación y la inteligencia colectiva. El escenario ficticio del programa nos obliga a considerar las implicaciones éticas y prácticas de un mundo donde la individualidad está subsumida por una conciencia unificada.
La premisa subyacente, aunque especulativa, proporciona un marco convincente para explorar los límites de la conexión humana y los peligros potenciales del avance tecnológico desenfrenado.






















