El atractivo de un vehículo elegante o lujoso es fuerte. Muchos compradores priorizan la estética o el prestigio sobre la practicidad. Sin embargo, algunos automóviles de alta gama o visualmente llamativos tienen un costo oculto: la falta de confiabilidad.
El entusiasta de los automóviles Doug DeMuro destacó recientemente cinco modelos que admira pero que desaconsejaría para la conducción diaria. Su razonamiento no se trata de la falta de deseo por estos autos, sino de los inevitables dolores de cabeza que traen. Comprar un automóvil es a menudo la segunda decisión financiera más importante para muchos estadounidenses, por lo que es importante elegir sabiamente.
El BMW M5 E60: una reina del garaje
El BMW M5 E60 es una berlina de altas prestaciones con motor V10 y transmisión manual, una combinación que encanta a muchos entusiastas. Sin embargo, DeMuro señala que BMW básicamente subcontrató las pruebas de confiabilidad a sus clientes. El automóvil requiere ajustes constantes solo para volverse poco confiable, una experiencia frustrante incluso después de las reparaciones. El E60 M5 es más adecuado para admirarlo en un garaje que depender de él para los desplazamientos diarios.
Jeep Grand Cherokee: estilo sobre sustancia
El Jeep Grand Cherokee es un SUV popular, a menudo elegido por su capacidad todoterreno y su espacio ideal para familias. DeMuro reconoce los puntos fuertes del Grand Cherokee, incluidas las características modernas y un interior elegante. Sin embargo, Jeep constantemente obtiene malas calificaciones en las encuestas de confiabilidad, lo que lo convierte en una opción arriesgada para ser propietario a largo plazo. DeMuro optó por un Toyota Sequoia, priorizando la confiabilidad.
Mazda RX8: el auto deportivo asequible con un atractivo
El Mazda RX8 es un automóvil deportivo accesible elogiado por su manejo suave y desempeño equilibrado. Al propio DeMuro le encanta la experiencia de conducción. El tema es el mantenimiento. El RX8 exige atención especializada que la mayoría de los concesionarios no pueden brindar, lo que requiere que los propietarios realicen reparaciones por su cuenta o corren el riesgo de averías frecuentes.
Range Rover: lujo que se desmorona
Los Range Rover rezuman lujo y capacidad todoterreno, lo que los hace deseables para muchos. DeMuro ha sido propietario de varios Range Rover y aprecia su diseño. ¿El problema? Siguen siendo muy poco fiables, incluso con la tecnología moderna. Los modelos más nuevos con infoentretenimiento avanzado y características todoterreno no han mejorado la confiabilidad, a diferencia de su Toyota Sequoia.
Rolls-Royce y Bentley: glamour a corto plazo
Rolls-Royce y Bentley representan la cúspide del lujo automovilístico. DeMuro admite disfrutar de sus experiencias de alquiler con estas marcas. Sin embargo, estos automóviles no están diseñados para un uso diario frecuente. Envejecen mal y a menudo enfrentan problemas cuando se conducen con regularidad en lugar de mostrarse como símbolos de estatus.
En última instancia, si bien estos vehículos ofrecen prestigio o características únicas, su falta de confiabilidad los convierte en malas opciones para los conductores prácticos. Invertir en un automóvil debe priorizar la confiabilidad a largo plazo sobre las emociones a corto plazo.
