Pornhub dejará de acceder a nuevos usuarios en el Reino Unido a partir del 2 de febrero, citando la ineficacia de las leyes de verificación de edad recientemente implementadas en el país. Esta medida sigue a la implementación de la Ley de Seguridad en Línea en julio pasado, que exigía controles de identidad estrictos, incluidos escaneos faciales, carga de documentos de identidad y verificación de tarjetas de crédito, para evitar que los menores accedan a contenido para adultos.
La compañía afirma que su tráfico en el Reino Unido se ha desplomado en un 77% desde que la ley entró en vigor, pero argumenta que el incumplimiento generalizado entre otros sitios web para adultos hace que las regulaciones sean inútiles. Alex Kekesi, vicepresidente de marca y comunidad de Pornhub, afirmó que la empresa ya no puede participar en un “sistema defectuoso”.
El problema central: aplicación inconsistente
La decisión de Pornhub destaca un problema crítico con las medidas actuales de verificación de edad: si no se aplican universalmente, no protegen a los menores ni penalizan a las plataformas que las cumplen. Una manifestación de Solomon Friedman, vicepresidente de cumplimiento de Aylo (la empresa matriz de Pornhub), reveló que seis de cada diez resultados de búsqueda de Google para “pornografía gratis” en el Reino Unido todavía eluden estas leyes.
La compañía ha instado a los gigantes tecnológicos (Apple, Google y Microsoft) a adoptar la verificación de edad basada en dispositivos, almacenando los datos de los usuarios en dispositivos personales en lugar de sitios de terceros. Sin embargo, estas empresas no han respondido, dejando a los reguladores sin una solución viable.
Implicaciones más amplias: la inutilidad de las regulaciones actuales
La retirada de Pornhub del mercado del Reino Unido no es un hecho aislado. La compañía ya salió de la mayoría de los estados de EE. UU. con leyes de verificación de edad similares, mientras que EE. UU. sigue siendo su principal fuente de tráfico debido a la fácil elusión a través de VPN. Esto sugiere que las regulaciones actuales se pueden eludir fácilmente y que se necesitan cambios sistémicos más amplios para proteger eficazmente a los menores en línea.
La situación va más allá de la pornografía. El contenido explícito también prolifera en plataformas como X, donde se utilizan chatbots de inteligencia artificial como Grok para generar imágenes sexuales no consensuadas. Los reguladores carecen de las herramientas para abordar esto, ya que Google Imágenes ya almacena en caché contenido explícito y las leyes actuales no abordan este problema.
El camino a seguir: verificación basada en dispositivos
Para tener éxito, se necesitan medidas más estrictas, incluida la verificación de edad basada en dispositivos en todos los sistemas operativos. Esto requeriría que los gigantes tecnológicos asumieran la responsabilidad de verificar las edades de los usuarios a nivel de dispositivo, en lugar de depender de sitios web individuales para hacer cumplir leyes ineficaces.
Sin un enfoque unificado, la verificación de la edad seguirá siendo un mosaico de restricciones que no protegen a los menores y penalizan a las empresas legítimas. El sistema actual es insostenible y se necesitan medidas más drásticas para abordar el problema de forma eficaz.
