Trump aumenta la presión sobre Colorado por el encarcelamiento de un negacionista electoral

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El expresidente Donald Trump está intensificando sus esfuerzos para asegurar la liberación de Tina Peters, una exsecretaria electoral de Colorado condenada por delitos relacionados con las elecciones. A pesar de carecer de autoridad para perdonarla debido a la jurisdicción estatal, Trump ha emprendido una campaña de presión sostenida contra el gobernador demócrata de Colorado, Jared Polis, recurriendo a una retórica cada vez más agresiva e incluso amenazando con represalias económicas.

El caso y la controversia: Peters fue sentenciado a nueve años de prisión por facilitar el acceso no autorizado a equipos electorales en el condado de Mesa como parte de un plan para probar afirmaciones falsas sobre una elección robada de 2020. Se ha convertido en una figura decorativa en los círculos que niegan las elecciones, con partidarios como Steve Bannon y Michael Flynn presionando para su liberación. Trump se ha sumado recientemente al esfuerzo, calificando a Polis de “sórdido” y “basura” mientras exige la libertad de Peters en Truth Social.

La situación subraya una tendencia más amplia: la voluntad de Trump de poner a prueba los límites legales y políticos, incluso después de dejar el cargo. Sus acciones reflejan incidentes pasados ​​en los que desafió las normas (desapareciendo inmigrantes indocumentados, desplegando la Guardia Nacional contra ciudadanos estadounidenses o amenazando con tomar el control de Groenlandia), lo que sugiere la creencia de que las reglas tradicionales no se aplican a él.

Tácticas de presión creciente: La presión de Trump se extiende más allá de los ataques verbales. Su administración ha amenazado con retirar fondos federales de Colorado, incluidos proyectos de infraestructura como el Arkansas Valley Conduit e incluso recuperar ayuda para familias de bajos ingresos. También trasladó el Comando Espacial de Colorado a Alabama y amenazó el programa de reintroducción de lobos del estado. Estas acciones generan preocupación de que Trump esté apuntando deliberadamente a Colorado como represalia por la negativa de Polis a cumplir con sus demandas.

La Secretaria de Estado de Colorado, Jena Griswold, advirtió que liberar a Peters envalentonaría a los extremistas de extrema derecha que han estado atacando a los trabajadores electorales. El gobernador ha insinuado que podría considerar el indulto, una decisión que ha dejado desconcertados a los funcionarios estatales, tanto demócratas como republicanos.

Las implicaciones más amplias: La intervención de Trump pone de relieve la fragilidad de las instituciones democráticas frente a la presión política implacable. Al explotar las divisiones y hacer caso omiso de las limitaciones legales, continúa ejerciendo influencia incluso fuera de la presidencia. El caso de Tina Peters no se trata simplemente de un individuo; es una prueba de si los estados pueden resistir la coerción de un ex presidente decidido a doblegar el sistema a su voluntad.

El resultado de este enfrentamiento sentará un precedente peligroso. Si Polis cede, podría alentar nuevos ataques a la integridad electoral y envalentonar a quienes buscan socavar los procesos democráticos. Si se mantiene firme, las tensiones con Trump y sus aliados podrían aumentar, lo que podría conducir a mayores represalias contra Colorado. La situación pone de relieve la urgente necesidad de salvaguardias contra la interferencia política en las elecciones a nivel estatal.