La sede está en Ivrea, Italia, de Olivetti & C. SpA, una empresa multinacional que durante mucho tiempo ha sido sinónimo de equipos de oficina y sistemas de información. No es sólo una empresa. Es una cronología de cómo la escritura mecánica evolucionó hacia la computación digital, arraigada en la visión de Camillo Olivetti (1868-1943). Camillo, ingeniero eléctrico de profesión, inició el negocio en 1908. El enfoque era simple. Máquinas de escribir.
El punto de inflexión se produjo en 1925. Camillo envió a su hijo, Adriano Olivetti, a Estados Unidos. La misión era específica: estudiar técnicas modernas de fabricación y gestión de plantas. Cuando Adriano regresó, no solo trajo notas. Él trajo de vuelta una revolución. La empresa pasó por una reorganización completa. Se agilizaron las operaciones. Se modernizó la maquinaria. El resultado fue la máquina de escribir M-40. Era un nuevo diseño. Obtuvo una amplia aceptación en la década de 1930.
En 1938, el joven Olivetti había sucedido a su padre como presidente. El impacto fue inmediato y mensurable. Bajo su liderazgo, la empresa se convirtió en el segundo exportador de dispositivos mecánicos de Italia. Se convirtió en el principal fabricante de máquinas de escribir y de negocios de Europa. La línea de productos se expandió mucho más allá de la mecanografía. Fabricaban calculadoras. Microcomputadoras. Sistemas de escritura. Bienes relacionados. El alcance era amplio.
La década de 1980 marcó un cambio hacia la consolidación global y las empresas conjuntas. En 1982, Olivetti formó una empresa conjunta con Sharp Corp. de Japón. El objetivo era producir fotocopiadoras de alta velocidad y otras máquinas de oficina en conjunto. Ese mismo año, una importante adquisición reformuló su presencia en Estados Unidos. Docutel Corp., una empresa de electrónica y fabricante estadounidense líder de cajeros automáticos, compró Olivetti Corp., la filial estadounidense. El acuerdo de fusión convirtió a Olivetti & C. SpA en el mayor accionista individual de Docutel. En consecuencia, Docutel cambió su nombre a Docutel/Olivetti Corp.
Las maniobras financieras no terminaron ahí. En 1983, American Telephone and Telegraph Company (AT&T) compró una cuarta parte de las acciones corporativas de Olivetti. Esta no fue una inversión pasiva. El acuerdo convirtió a Olivetti en un importante distribuidor de productos de AT&T en Europa. Vinculó el hardware italiano con la infraestructura de telecomunicaciones estadounidense. La estrategia era clara. Controla el hardware. Poseer la distribución.















