Cómo la crisis del Bank of America de 2008 y el rescate gubernamental dieron forma a las finanzas modernas

6

Bank of America es un actor importante en las finanzas estadounidenses, pero su dominio no se produjo de la noche a la mañana. El gigante con sede en Charlotte, Carolina del Norte, es el resultado de décadas de fusiones y adquisiciones agresivas. Comenzó como un pequeño banco regional y creció hasta convertirse en una potencia financiera global a través de compras estratégicas.

Los primeros años y las primicias

La historia comienza en 1904. Amadeo Peter Giannini inauguró el Banco de Italia en San Francisco. Lo incorporó a BankAmerica. Durante un tiempo, el banco fue propiedad de su holding, Transamerica Corporation.

En 1958, Bank of America tomó una decisión que cambió para siempre el financiamiento al consumo. Emitieron la primera tarjeta de crédito bancaria. Se llamaba BankAmeriCard. Esto se produjo ocho años después de que Diners’ Club introdujera la primera tarjeta de crédito universal. BankAmeriCard no era universal. Sólo funcionó en establecimientos específicos. Pero sentó las bases para los sistemas de tarjetas de crédito que utilizamos hoy.

En 1968, el banco se reorganizó. La nueva entidad era BankAmerica Corporation. Fue incorporada en Delaware. Sirvió como sociedad de cartera de Bank of America NT & SA y otras subsidiarias.

Expansión de costa a costa

El crecimiento fue la estrategia. En 1983, BankAmerica compró Seafirst Corporation. Seafirst era un banco del estado de Washington. Este acuerdo fue significativo. Fue la mayor fusión de bancos interestatales de Estados Unidos hasta ese momento.

La expansión continuó. En 1991, el banco adquirió Security Pacific Corporation. Este era un competidor importante en California. La compra convirtió al Bank of America en el primer banco en operar de costa a costa en Estados Unidos.

No se trataba sólo de tamaño. Se trataba de cuota de mercado. En 2004, el banco se había expandido a Nueva Inglaterra. Adquirieron FleetBoston Financial Corporation. Ese mismo año compraron Procesamiento Nacional. Esta empresa de procesamiento de transacciones ayudó a ampliar su negocio de tarjetas de crédito.

A principios del siglo XXI, las cifras eran asombrosas. Bank of America operaba más de 5.500 sucursales. Estas sucursales estaban repartidas en más de 20 estados de EE. UU. También dirigieron operaciones de banca corporativa y de inversión en numerosos países del mundo.

El acuerdo MBNA y la gestión patrimonial

En 2006, Bank of America se fusionó con MBNA Corporation. Este fue un gran negocio para su división de tarjetas de crédito. Esto los convirtió en un emisor líder de tarjetas de crédito en el mercado.

También querían captar clientes de alto patrimonio. En 2007, adquirieron U.S. Trust Corporation. Esta empresa de inversión gestionaba activos para personas adineradas. Le dio al Bank of America una sólida posición en la gestión patrimonial.

Luego llegó 2008. Estalló la crisis financiera mundial. Las instituciones lucharon. Countrywide Financial era el mayor prestamista hipotecario estadounidense. Merrill Lynch & Co. era un importante banco de inversión.

Bank of America compró ambas empresas. Eso fue un error. Las adquisiciones resultaron costosas.

El costo de las adquisiciones de 2008

El gobierno intervino. En enero de 2009, el Bank of America anunció un rescate. Recibieron 20 mil millones de dólares en ayuda del gobierno estadounidense. También obtuvieron 118.000 millones de dólares en garantías contra activos malos tras la adquisición de Merrill Lynch.

Este no fue el final del problema. El banco enfrentó numerosas demandas estatales y federales. Los inversores afirmaron que el banco los defraudó.

En 2012, Bank of America resolvió una demanda colectiva. Acordaron pagar 2.430 millones de dólares. Las acusaciones se centraron en la falta de divulgación de la verdadera salud financiera de Merrill Lynch.

Las operaciones hipotecarias tanto de Bank of America como de Countrywide fueron objeto de escrutinio. Surgieron acusaciones de que el banco otorgaba préstamos hipotecarios riesgosos. Luego tergiversaron la calidad de esos préstamos a los inversores.

El gobierno de Estados Unidos demandó al Bank of America por fraude financiero en 2013. Al año siguiente, la empresa acordó pagar 16.650 millones de dólares.

Estos asentamientos fueron masivos. Ellos moldearon la forma en que los bancos manejan la divulgación de riesgos en la actualidad. Los costos de las adquisiciones de 2008 persistieron durante años.

Bank of America sigue siendo un actor importante. La historia de su crecimiento muestra un patrón de grandes riesgos y mayores recompensas. La crisis de 2008 fue una advertencia. Mostró lo que sucede cuando el tamaño supera la diligencia debida.

El legado de esa época permanece. Afecta la forma en que los inversores ven la estabilidad bancaria. También influye en el escrutinio regulatorio. El panorama financiero es diferente debido a estos eventos.

¿Qué sigue para el banco? La respuesta no está clara. La última década ha traído cambios. Pero la sombra de 2008 sigue ahí.